Es claro que la tecnología avanza cada vez más rápido y que, conforme esto ocurre, se va implementado en cada ámbito de nuestro entorno. Incluso ahora, no podemos vivir sin el uso de nuestro smartphone y nos enloquecemos cada vez que lo perdemos de vista.

Se ha vuelto tan indispensable la tecnología en nuestras vidas que, cada trámite que se realiza, lo llevamos a cabo mediante aplicaciones que se integran a la gran red que es Internet.

Y es por esto que, antes de registrar nuestros datos en estas aplicaciones, nos preguntamos si es buena idea. Nos creamos un sin número de historias que emanan de la duda respecto a la protección de nuestros datos y tememos de gran manera a ese documento que generalmente es denominado “Términos y condiciones” o “Políticas de uso”, ya que nos han vendido en todos los medios de comunicación, que en “Internet” nuestros datos son robados para luego atacar nuestra integridad. Posteriormente, algunas personas, ingresan datos falsos a la aplicación para poder utilizarla, los demás ingresamos los datos, aún con gran desconfianza a que nuestra integridad se vea estropeada debido a esos famosísimos “hackers” (mal denominados por cierto).

Es cierto que la información, al estar dentro de la Red, está muy expuesta a que gente conocedora y con malas intenciones, haga de ella lo que guste. Pero también es cierto que, además de ser ahora necesario y casi reglamentario, todos estos trámites importantes que realizamos en línea no está tan desprotegidos y que no todos los usuario de Internet quieren destruirnos.

Al igual que con el Internet, en el pasado la sociedad fue víctima de múltiples engaños, estafas, robos de identidad y demás fraudes sin necesidad de la existencia de la red. Incluso hay casos muy famosos registrados en la historia que nos permiten ver que no se requiere una computadora ni conexión a Internet para causar perjuicios a cualquiera.

Para tranquilidad de muchos, existen leyes que regulan y protegen la identidad de los internautas, igualmente gente especializada en cazar actividades ilícitas dentro de la Red.
Así que, no es tan relevante el hecho de que tus datos personales se encuentren en Internet, el foco debería apuntar al problema de que exista gente sin ética, sin respeto y con ganas de dañar a los demás.

Tal vez la pregunta debería ser formulada de otra manera, como por ejemplo: ¿cómo puedo proteger mis dato de la delincuencia cibernética?; ya que tal vez estamos expuestos tanto fuera como dentro de la red, pero esa cuestión la dejo a tu criterio.

Mi consejo sería seguir las recomendaciones de los expertos en cuestiones de seguridad de la información y adaptarse a los nuevos avances tecnológicos, ya que a pesar de evitar formar parte del uso de los mismo, al final terminará siendo indispensable para ti. Y además, ¡porque el mundo está en la red!

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